Se realiza todos los años con el esfuerzo de una peña taurina que se encarga de obtener, por sus propios medios, la mayoría del presupuesto. No obstante recibe también, directa o indirectamente, las correspondientes ayudas municipales, ayudas que provienen de los impuestos de todos los vecinos.
En una época tan dura como l
a que vivimos se dice que el pan y circo es necesario para que la naturaleza humana pueda sobrevivir, lo que no queda claro es si el circo debe incluir esta fiesta que tiene como uno de sus isntrumentos el maltrato animal - toros embolados y carreras con estrés y golpes a los animales-.
Recientemente hemos vivido la contradicción de un pueblo de Cáceres que ha quedado completamente dividido al tener que decidir sobre si se dedicaban parte de los presupuestos municipales a toros o a trabajo. El resultado ha tenido que ser salomónico.
Muchos vecinos/as han manifestado en este digital, en sus comentarios, su preocupación por la subsistencia de esta fiesta en ese municipio. Los más mínimos elementos democráticos aconsejarian que se dejara oir a los ciudadanos al respecto. En eso se basa el principio de participación ciudadana. Los partidarios del No manifiestan siempre que no es que sea más justo que a un animal se le maltrate si se decide por mayoría, pero al menos se le da una oportunidad a quienes pueden defender lo contrario. Ambos lados de "la barrera", manifiestan su seguridad sobre el triunfo en ese referendum. Si eso es así, ¿por qué no se realiza?.
Los presupuestos de San Antonio de Benagéber de este año no darán para muchas alegrias festeras, según tenemos entendido hay 33.000 euros "oficiales" dedicados a ello, la cuestión es saber ¿cuántos euros de esos o de otra partida se dedicará a la denominada "fiesta de los toros" sin que los vecinos se hayan manifestado a favor o en contra?.
Al menos vecinos de Paterna pudieron hacerlo y el resultado fue que desaparecieron los festejos. L'Eliana también los quitó hace tiempo. Ambos municipios mantienen sin los toros un importante nivel de actos lúdicos durante sus fiestas, con lo que el pan y circo sigue asegurado, pero sin el supuesto maltrato animal.
En una época tan dura como l
a que vivimos se dice que el pan y circo es necesario para que la naturaleza humana pueda sobrevivir, lo que no queda claro es si el circo debe incluir esta fiesta que tiene como uno de sus isntrumentos el maltrato animal - toros embolados y carreras con estrés y golpes a los animales-.Recientemente hemos vivido la contradicción de un pueblo de Cáceres que ha quedado completamente dividido al tener que decidir sobre si se dedicaban parte de los presupuestos municipales a toros o a trabajo. El resultado ha tenido que ser salomónico.
Muchos vecinos/as han manifestado en este digital, en sus comentarios, su preocupación por la subsistencia de esta fiesta en ese municipio. Los más mínimos elementos democráticos aconsejarian que se dejara oir a los ciudadanos al respecto. En eso se basa el principio de participación ciudadana. Los partidarios del No manifiestan siempre que no es que sea más justo que a un animal se le maltrate si se decide por mayoría, pero al menos se le da una oportunidad a quienes pueden defender lo contrario. Ambos lados de "la barrera", manifiestan su seguridad sobre el triunfo en ese referendum. Si eso es así, ¿por qué no se realiza?.
Los presupuestos de San Antonio de Benagéber de este año no darán para muchas alegrias festeras, según tenemos entendido hay 33.000 euros "oficiales" dedicados a ello, la cuestión es saber ¿cuántos euros de esos o de otra partida se dedicará a la denominada "fiesta de los toros" sin que los vecinos se hayan manifestado a favor o en contra?.
Al menos vecinos de Paterna pudieron hacerlo y el resultado fue que desaparecieron los festejos. L'Eliana también los quitó hace tiempo. Ambos municipios mantienen sin los toros un importante nivel de actos lúdicos durante sus fiestas, con lo que el pan y circo sigue asegurado, pero sin el supuesto maltrato animal.